joomla visitor
Auditoría
¿Mal humor social? Cuestión de percepción
Voces Diario
Banner
Certámen XLVI
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Buscar Autor o Artículo

PULSE LA TECLA ENTER
353
Banner
352
Banner
351
Banner
350
Banner
349
Banner
Ediciones anteriores

Edición 354

Edición 353

Edición 352

Edición 351

Edición 350

Edición 349

Edición 348

Edición 347

Edición 346

Edición 345

Edición 344

Edición 343

Edición 342

Edición 341

Edición 340

Edición 339

Edición 338

Edición 337

Edición 336

Edición 335

Edición 334

Edición 333

Edición 332

Edición 331

Edición 330

Edición 329

Edición 328

Edición 327

Edición 326

Edición 325

Edición 324

Edición 323

Edición 322

Edición 316

Edición 306

Edición 315

Edición 314

Edición 313

Edición 312

Edición 311

Edición 310

Edición 309

Edición 308

Edición 307

Edición 305

Edición 304

Edición 303

Edición 302

Edición 301

Edición 300

Edición 299

Edición 298

Edición 297

Edición 296

Edición 295

Edición 294

Edición 293

Edición 292

Edición 291

Edición 290

Edicion 289

Edición 288

Edición 287

Edición 286

Edición 285

Edicion 284

Edicion 283

Edicion 282

Edición 281

Edición 280

Edición 279

Edición 278

Edición 277

Edición 276

Edición 273

Suplemento 273

Edición 276

Edición 275

Edición 274

Edición 272

Edición 271

Edición 270

Edición 269

Edición 268

Edición 267

Edición 266

Edición 265

Edición 264

Edición 263

Edición 262

Edición 261

Edición 260

Edición 259

Edición 258

Edición 257

Edición 256

Edición 255

Edición 254

Edición 253

Edición 252

Edición 251

Edición 250

Edición 249

Edición 248

Edición 247

Edición 246

Edición 245

Edición 244

Edición 243

Edición 242

Edición 241

Edición 240

Edición 239

Edición 238

Edición 237

Edición 236

Edición 235

Edición 234

Edición 233

Edición 232

Edición 231

Edición 230

Edición 229

Edición 228

Edición 227

Edicion 226

Edicion 225

Edicion 224

Edicion 223

Edicion 222

Edicion 221

Edicion 220

Edicion 219

Edicion 218

Edicion 217

Edicion 216

Edicion 215

Edicion 214

Edicion 213

Edicion 212

Edicion 211

Edición 210

Edición 209

Edición 208

Edición 207

Voces del Periodista Edición 321

English Arabic French German Japanese Portuguese Spanish


Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 346

ITI 2

 

ITI 3

Es cuestión de instinto: A la primera tentación, los hombres de la “transición democrática” sacan el Gustavo Díaz Ordaz que llevan dentro. Y nos tememos que podríamos ser injustos con el nativo de San Martín Texmelucan porque, a fin de cuentas, él asumió toda la responsabilidad ética, moral, social y política por los terribles sucesos de 1968.



A propósito de aquel terremoto político, José López Portillo dejó escrito: “En 1968, puestos en el escaparate mundial por la olimpiada, nuestras realidades fueron exhibidas por las nuevas generaciones, inconformes ante los frutos de nuestro movimiento social y la persistencia lacerante de algunas de las lacras, con más vehemencia ha combatido.

ITI 4“Ahí se abrió la etapa, que todavía nos alcanza, de las denuncias apocalípticas que cimbraron nuestro ser nacional y nos obligaron a modificación y autenticidad. Nos fueron útiles, sobre todo aquellas abiertas, responsables y legales; pero a fuerza de reiterarse, a veces se vuelven estériles; devienen moda o búsqueda de prestigio hueco (…).

“Tiempo es ya de exigirnos madurez y con la misma fruición intelectual con que se denuncia, acometer acciones útiles. Ni tenemos todos los defectos, ni cargamos todas las culpas del mundo. Lo importante, lo valiente, es hacer todo mejor; cumplir con nuestras responsabilidades todas, grandes y pequeñas como única manera de estar en paz con uno mismo y con los demás. Rechacemos ya, a los profetas del desastre, que siembran vientos, porque nos negamos rotundamente a cosechar tempestades”.

Ese mensaje lo inició López Portillo con esta oración: En 1978, de la crisis de conciencia que nos estremeció hace diez años, hemos devenido a la conciencia de la crisis.

Para 1978, el impulso de la gran Reforma Política diseñada por el entonces secretario de Gobernación, don Jesús Reyes Heroles, culminaba con la promulgación de la Ley de Amnistía. El régimen estimuló la institucionalización de las corrientes políticas e ideológicas que incluso había apelado a la lucha armada y liberó a los presos políticos.

No es posible pedirle a los actuales gobernantes recordar aquellas generosas acciones de Estado. Entonces, estaban ansiosos de sus papillas Gerber que a la larga, les impidieron desarrollar el amor por la lectura. Sobre todo de la Historia nacional.

Iniciamos estas notas el sábado 21 de mayo. Manifestantes plantados en la calle Bucareli de la Ciudad de México habían sido levantados por fuerzas del orden. Se instalaron en la Plaza de Santo Domingo. Un operativo policiaco-militar los expulsó de la ciudad.

Revisamos estas notas el 25 de mayo. Por la mañana, llegamos a la redacción transitando la Avenida Juárez. Frente al Hemiciclo que exhibe el busto de aquel prócer que proclamó que “El Derecho ajeno es la paz”, los oradores denuncian que el inicio del mitin se aplaza porque los federales, apoyados por activos armados por Miguel Ángel Mancera, impidieron el paso de compañeros convocados al evento de ese día.

Para esas horas, el Centro Histórico de la Ciudad de México está sitiado por batallones de granaderos. Y eso es que, desde 1978, tomamos conciencia de la crisis.

No se debe comer la torta antes del recreo


Como resabio del cristianismo primitivo actuante en las catacumbas, todavía hasta hace unos años, sobre todo en el medio rural, las abuelas recomendaban no festejar vísperas.

ITI 6Al uso popular, la recomendación adquirió el sentido de no celebrar un buen éxito de un plan que todavía estaría por pasar la prueba del ácido y el desenlace podría no ser el esperado para el celebrante.

Verbigracia: Comprometer la aplicación de un deseado premio mayor de la lotería o de una gran bolsa de pronósticos deportivos; esperanza que invariablemente no cumple con las expectativas de los ilusos y termina en una recurrente frustración, sobre todo porque el que reparte y comparte, se queda con la mayor parte.

Más ilustrativa es la especulación globalizada en el mercado bursátil, donde audaces corredores prometen las perlas de la virgen a los inversores y terminan dejándolos en cueros.

Ahora, todo se juega en los mercados de futuro, castillos de arena de los que los incautos pagan tiempo compartido por condominios en los que nunca les llega su turno. Es el caso del petróleo, granos, etcétera.

Del jauja petrolero a los socavones secos

Una acusada tendencia en el actual sexenio federal, centralista y centralizador, es hacer de cada nuevo anuncio y hasta de un enunciado, resultados consumados que se esperarían de cada nuevo proyecto público sólo hasta ser concluido.

Es que la imaginación cuántica de los tecnócratas teje fantasías que superan las portentosas hazañas de Harry Potter.

Es el caso, por ejemplo, de los abundantes beneficios que se prometieron a los mexicanos con la legislación de las grandes reformas “transformadoras”, que se quedaron atorados a la hora de la instrumentación administrativa de tales iniciativas.

Esa es una expresión de la subcultura demagógica que la modernidad no ha desterrado. José López Portillo, al calor del espejismo petrolero, conminó a los compatriotas a prepararse para “administrar la abundancia”.

ITI 5Miguel de la Madrid listó en su plataforma de campaña un catálogo de ideas-fuerza, que denominó Siete tesis. La más conmovedora, fue la de la Sociedad igualitaria. Arrancó su sexenio con la declaración de una Economía de guerra condensada en las afamadas “medidas dolorosas, pero necesarias”.

Con Carlos Salinas de Gortari se patentó el viaje a la postmodernidad y el lanzamiento de México como jugador de las Grandes Ligas del Primer Mundo. Ahora, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal/ ONU), en no pocas evaluaciones sitúa a México al nivel par de las economías de América Central. “Él sí sabe cómo hacerlo”, fue la presentación del candidato presidencial suplente Ernesto Zedillo Ponce de León, quien puso como primera prioridad del discurso de campaña el bienestar para tu familia, oferta hecha añicos por los devastadores impactos del maquinado Error de diciembre de 1994.

Siete por ciento de crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB), fue la carta de Vicente Fox Quesada. Primero como Japón, luego como Alemania solía ofrecer cuando declaraba que a la de México le faltaban unos cuantos dólares para ser la octava economía del mundo. La renta petrolera empezó a esfumarse en manos de la rapaz burocracia y sus socios de la empresa privada.

El hijo desobediente, Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa expectoró que rebasaría por la izquierda a Andrés Manuel López Obrador. Disfrazado de Jinete en la tormenta, todavía a punto de terminar el sexenio pretendía embarcar a los extranjeros en su Buque de gran calado, que terminó perforado en su línea de flotación. En fin…

Carlos Salinas de Gortari culpó de haber descarrillado su proyecto (de 25 años, según la prolongación anunciada por miembros de su gabinete) a Zedillo Ponce de León. Vicente Fox cargó la responsabilidad del fracaso de su economía de la tamalera -la de los changarros, que acabaron en narcotienditas- al Congreso de la Unión, dominado en sus dos legislaturas federales por los priistas que, según él, había echado de Los Pinos.

Por supuesto, Calderón tuvo como coartada la crisis financiera internacional, incubada en los Estados Unidos, cuyos impactos en México fueron diagnosticados por su gobierno como un “simple catarrito”.

En los meses recientes, Salinas de Gortari ha optado por un bajo perfil. No así Fox, que hace futurismo exaltando la candidatura independiente de su ex canciller Jorge Castañeda. Calderón está en el centro de la arena de 2018, tratando de imponerle al PAN la candidatura de su esposa, Margarita Zavala Gómez del Campo.

Es que estamos en la etapa de aprendizaje

A medio sexenio, Enrique Peña Nieto, refiriéndose a la fallida instrumentación administrativa de la Reforma Energética, explicó sus dificultades afirmando que sus operadores estaban en la etapa de aprendizaje.

Sólo tres datos como corolario de más de seis sexenios de neoliberalismo:

ITI 7Bajo los auspicios del Instituto Mexicano de Competitividad, están circulando los resultados de una maciza investigación por los que se sabe que la corrupción cuesta a los mexicanos casi 800 mil millones de pesos al año. Ese es el signo que identifica a la Economía criminal.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) acaba de dar a conocer los resultados de su Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza para el primer trimestre de 2016: Ese índice aumentó en ese periodo 1.1 por ciento para alcanzar el 41.7 por ciento de la población.
En números absolutos respecto del total de habitantes serían más de 51 millones de mexicanos víctimas de ese empobrecedor fenómeno, con el millón 64 mil personas que se sumaron de enero a marzo de 2016.

Dicho índice se estructura con el costo de la canasta básica alimentaria contra el ingreso laboral de las familias. El porcentaje apuntado líneas arriba corresponde a familias que no pueden pagar la canasta básica con el pago que reciben por su trabajo.

La ecuación de esa realidad es bastante sencillo: En el periodo analizado, el ingreso laboral por persona se estancó en dos mil 46 pesos; igual al de hace doce meses. Como se sabe, propiamente desde el sexenio de Salinas de Gortari se aplica una política de topes salariales que sigue vigente.

Ese es el dato que retrata las estructuras de la desigualdad socioeconómica en México, según lo ha denunciado casi sistemáticamente la Cepal/ ONU.
Desde hace un año, el gabinete económico, cuya cabeza de sector es el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, lanzó en México un producto añejo que desde los tiempos de la presidencia de Jimmy Carter fue novedad en los Estados Unidos: La planeación operativa de las grandes corporaciones privadas con base en la fórmula base cero; esquema trasladado a la administración pública.

A galope ya los ajustes del presupuesto de 2015, el Ejecutivo envió al Congreso de la Unión la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016, bajo el esquema base cero, que implicó la revisión de algunos programas federales, la compactación de otros y la desaparición de algunos más. Hacienda se quedó con 851 programas, 22.4 por ciento menos que el año antecedente.

Recortar todo, menos el pago de nómina burocrática

La crítica de los detractores de esas medidas es en el sentido de que se castiga la inversión publica productiva, sin reducir significativamente la carga del gasto corriente, que protege básica y puntualmente el pago de la nómina salarial de la burocracia. Muy cara, improductiva y, desde luego, ineficaz.

Para 2016, la Secretaría de Hacienda estimó un crecimiento del PIB de entre 2.3/ 3.6 por ciento. Al correr del primer semestre, lo ha bajado a 2.2/ 3.2 por ciento. Agentes del sector privado nacional y análisis del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial bajan todavía más, así sean centésimas, esa estimación para este año.

En esas andamos cuando la semana pasada, Hacienda anuncia nuevamente, ahora para el año próximo, que se hará otra “revisión a todas las estructuras y a todos los programas presupuestales para reasignar recursos económicos de los menos eficientes a los más benéficos para la población”. Se subraya: “Aquellos programas que beneficien de mejor manera a la ciudadanía”. Por supuesto.

Eso es lo que viene. De lo que ha pasado, pocos se resignan a aceptar aquello de: De lo perdido, lo que aparezca. Por la sencilla razón de que no aparece.

Un Plan B, ¿para qué?

Todo lo que hacen y dicen los expertos en econometría incrustados en el sector público federal, es que lo que rompió el optimista esquema de 2012-2013 fue la crisis de los precios petroleros.

La cuestión es que una crisis de precios petroleros, tan grave y disolvente como la de la década de los setenta -a fuer de ser prefabricadas-, siempre está en los cálculos de los países productores, proveedores y consumidores.

Frente a esa fatal perspectiva, nuestros sagaces planificadores, interrogados sobre si tenía en mente un Plan B, con su proverbial arrogancia contestaban que no era necesario.

Era que, como lo reconoció el propio presidente Peña Nieto, estaban pasando por una etapa de aprendizaje. Si tal era el caso, ¿por qué no se les becó en Nigeria o el Congo para que terminaran sus posgrados?

En declive las expectativas de las reformas “transformadoras”, desde hace al menos dos años analistas extranjeros, particularmente de La City de Londres, declararon pasado el mexican moment y que la nueva crisis de México era de confianza en sus instituciones.
Incluso, algunos funcionarios mexicanos acusaron recibo y reconocieron esa crisis de confianza.

En reciente entrevista con La Jornada, la publicación interrogó a Peña Nieto: ¿A qué atribuye la polémica que causó su expresión sobre el mal humor social?

El mandatario respondió: “Lo expresé porque he recogido algunos comentarios. Pareciera que el tema lo abordara por vez primera, pero otros lo han hecho. Solamente lo recuperé. He estado en eventos en los que líderes de organizaciones empresariales han dicho que pareciera haber malestar, mal humor. Sin embargo, cuando se les pregunta, oye, ¿te está yendo mal en tu pequeño negocio, en tu negocio grande? ¿Estás en problema? A todos, en términos generales, les está yendo bien”.

Algún colaborador del Presidente no le está informando o lo está mal informando. Hace apenas unos meses, los medios electrónicos e impresos destacaron las declaraciones de las cámaras de los hombres de negocios en las que sostuvieron que más de 40 mil empresas mexicanas tenían dificultades para su sobrevivencia. Una de las causas: Los grandes adeudos del gobierno a proveedores de bienes y servicios.

Las mismas cámaras empresariales y la banca de desarrollo, con datos que confirman las encuestas del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), con frecuencia mandan señales de alarma por la continua “mortandad” de empresas medianas y pequeñas, fenómeno convertido en epidemia. Suman miles las “muertas”.

La mejor dieta: Consumir los plásticos

De la pobreza laboral registramos antes el dato; esto es, de la falta de ingreso familiar para adquirir una canasta básica. Si bien con sordina, instituciones de banca y crédito no dejan activar las señales de alarma: Sólo en 2015, los que gastan con cargo a los plásticos, acumularon más de 101 mil millones de pesos en cartera vencida.

ITI 8En el recuento contable, se dice que esa cartera vencida equivale sólo a entre 2.6 y 5.6 por ciento del monto total de las operaciones contratadas a crédito. Si son más de 101 mil millones de pesos en cartera vencida: ¿Serían entre dos y cinco billones de pesos los financiados con los plásticos que garantizan incluso créditos a cuenta de nómina? Es pregunta. Si erramos, alguien con manejo diestro de sumadora digital nos puede sacar de dudas.

En su momento, cuando Felipe Calderón hablaba de la guerra, “que vamos ganando, aunque no lo parezca”, remitía su optimismo a un “simple problema de percepción”. Por lo visto, el mal humor social carece de razones “duras”. Todo es cuestión de percepción. Es que la gente no sabe leer en las matrices insumo-producto. ¡Qué pena!



More articles by this author

Sucesión presidencial: Lucha entre epilépticos y paralíticosSucesión presidencial: Lucha entre epilépticos y paralíticos
Porque es de nuestras más sentidas y provocadoras motivaciones periodísticas,...
ITINERARIO 2018 Sucesión presidencial y los pilotos de nocheITINERARIO 2018 Sucesión presidencial y los pilotos de noche
La advertencia la instituyó el socarrón líder de la Confederación...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¿Quién está en línea?
Tenemos 153 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
Números Anteriores
348
Banner
347
Banner
346
Banner
345
Banner
344
Banner
343
Banner